¿Mis datos salen de la empresa?
Solo si tú quieres. El agente puede correr contra un modelo en la nube o contra uno instalado dentro de tu propia infraestructura, según lo que permita tu política. Lo definimos antes de escribir código, no después.
¿Y si se equivoca?
Se equivoca, como cualquiera. Por eso medimos la tasa de acierto contra tus documentos antes de entrar a producción, el agente marca lo que no entendió en vez de inventarlo, y tú decides a partir de qué monto o qué duda pasa por una persona.
¿Tengo que cambiar mi ERP?
No. El agente se conecta a lo que ya tienes. Si tu sistema no tiene API, lo hacemos por la puerta que haya: base de datos, archivo, o automatización de escritorio.
¿Cuánto tarda en pagarse?
Depende del proceso, pero el criterio es el mismo: si no podemos estimar el ahorro en horas o en errores antes de empezar, no vale la pena hacerlo y te lo decimos.
¿Quién lo mantiene después?
Nosotros, si contratas la línea de operación. Un agente se desajusta cuando cambian tus formatos o tus precios, así que alguien tiene que estar viéndolo. Y si prefieres que lo mantenga tu equipo, el código y la documentación son tuyos desde el primer día.
¿Pueden empezar por algo chico?
Es lo que recomendamos. El paquete Piloto existe justo para eso: un proceso, dos o tres semanas, y el ahorro medido antes de comprometer nada más.